lunes, 28 de septiembre de 2009

Mariana Baranchuk está de acuerdo con la Ley de Medios Audiovisuales

La semana pasada, la cámara de diputados dio media sanción al proyecto de ley enviado por la presidente Cristina Fernández y apoyado –aunque con disidencias- por el socialismo.
En este video, la presidente Fernández presenta el proyecto.

Este miércoles se empezará a tratar en el Senado y, si se aprueba, empezará a regir en el país una nueva norma, que reemplazará a la ley de Radiodifusión Nº 22.285, que nació durante la última dictadura militar.
Este video muestra el momento de la votación del proyecto de ley en la Cámara de Diputados.

El nuevo proyecto tiene por objetivo desintegrar a los monopolios de medios y asegurar la pluralidad de voces en la radio y en la televisión. Para esto- entre otras cosas- el proyecto habla de restricción de la cantidad de licencias que se pueden obtener, disminución de años de cada licencia, y un porcentaje del espectro para las organizaciones sin fines de lucro, universidades y la Iglesia Católica.
En una charla organizada por la escuela de periodismo TEA, Mariana Baranchuk, Licenciada en Ciencias de la Comunicación y docente de la cátedra “Políticas y planificación de la comunicación” de la UBA, afirmó que no es un proyecto gestado por los Kirchner, sino que ellos lo tomaron de la propuesta de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, es por eso que opina que está mal el término "Ley K de Medios" (nombrada así por el Grupo Clarín).
Baranchuk explicó que esta organización surgió en el 2004 y está formada por diversas organizaciones, partidos políticos y sindicatos. Fue la Coalición la que redactó los “famosos” 21 puntos, que luego fueron tomados por el poder ejecutivo como base para el texto final del proyecto de ley de medios.
Además, la Licenciada contó que el proyecto sufrió más de 100 modificaciones, dado que se formaron foros y hubo aportes de 1200 documentos, por parte de toda la población. Esto es para Baranchuk un ejercicio de “democracia directa”.
Gustavo Granero, integrante de FATPREN -Federación Argentina de Trabajadores de Prensa-, quien también participó de este encuentro, criticó duramente a los monopolios, y explicó que éstos tienen intereses en otros ámbitos, como en la soja, la agroquímica, la medicina prepaga, las AFJP, entre otros.
Además, afirmó que la identidad del las ciudades y pueblos del interior se empezó a perder. “Algunos empezaron a hablar más aporteñados, porque TELEFE y Canal 13 pegaron fuerte e impusieron una imagen”, contó.
Es por eso que está a favor de la nueva ley, ya que permitirá la “diversificación ideológica”.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Elecciones fraudulentas en Irán y el poder de los ciudadanos


Todos sabemos que la aparición de Internet fue una revolución en las comunicaciones. Cualquier persona puede enterarse de lo que pasa en un punto muy distante del planeta. Además de compartir información, las personas pudieron conectarse con familiares y amigos, mostrarse fotos, videos y hablar y verse a través de la PC.
Estas son algunas de las cosas que trajo Internet y, además, la web –junto con el celular- protagoniza uno de los fenómenos que se está viendo en los últimos años. Esto es las movilizaciones de masas en contra de políticas o situaciones que quieren cambiar.
Es lo que el español David De Ugarte, economista, tecnólogo y emprendedor en empresas de Internet, define en su último libro “El poder de las redes” como ciberturbas. Según él, éstas son “la culminación en movilización en la calle de un número relevante de personas de un proceso de discusión social llevado a cabo por medios electrónicos de comunicación y publicación personales”.
Es decir, a través de los distintos blogs, mails, mensajes de texto, informaciones y videos subidos a la web, se va formando una red entre muchas personas que piensan de la misma manera, lo que hace que la discusión deje de ser sólo cibernética, para tomar una actitud activa en la sociedad.
Hay varios ejemplos de este nuevo rol social de Internet y uno de ellos es lo que sucedió el pasado 12 de junio luego de las elecciones presidenciales en Irán. El resultado del escrutinio daba como ganador a Mahmud Ahmadinejad –presidente en ese momento- con el 62 por ciento de los votos.
Su mayor oponente, Mir Hossein Mussavi, afirmó que los comicios habían sido arreglados y que en realidad él era el ganador.
El gobierno intentó ocultar lo que estaba pasando, lo que produjo que en los medios llamados “tradicionales” –diarios, televisión y radio- se ocultara la verdad. Y fue ahí en donde los medios digitales a través de las redes sociales como Twitter, Facebook y Youtube tomaron poder. A través de diversas informaciones, comentarios y videos, los habitantes de Irán pudieron explicar qué era lo que realmente había sucedido y cada uno pudo dar su opinión y juntarse para realizar marchas y protestas.